Un pavimento técnico pensado para durar décadas: así se comporta el hormigón impreso frente al uso diario, el clima y el paso del tiempo.
El hormigón impreso es un pavimento que combina una base de hormigón técnico con pigmentos y moldes de estampado aplicados durante el fraguado, logrando acabados que imitan piedra natural, madera o adoquín. En ImpresoPav trabajamos con las técnicas de estampado, texturizado y coloreado in situ que llevan aplicándose con éxito más de tres décadas en el sector de la pavimentación decorativa.
A diferencia del hormigón convencional, cada capa se diseña para cumplir una función concreta: resistencia estructural, color, textura y protección frente a la intemperie.
La calidad de un pavimento de hormigón se mide a través de varias propiedades que trabajamos y controlamos en cada proyecto:
Capacidad del pavimento para mantener su aspecto y resistencia a lo largo de los años frente al uso, el tráfico y la exposición al exterior.
Capacidad de soportar cargas — desde el paso peatonal hasta el tráfico de vehículos — sin agrietarse ni romperse.
Capacidad del material de dejarse atravesar por líquidos o gases. Cuanto más controlada, mayor resistencia frente a ataques químicos y humedad.
Peso por unidad de volumen del hormigón; varía según el tipo de árido usado y la forma en que se coloca en obra.
Proporción de huecos respecto a la masa total del hormigón. Afecta directamente a la resistencia, densidad y permeabilidad final.
Facilidad con la que el hormigón se distribuye de manera uniforme dentro del encofrado durante el vertido.
| Característica | H. Impreso | Asfalto | Adoquín |
|---|---|---|---|
| Durabilidad | 30–40 años | 12–20 años | 40+ años |
| Mantenimiento | Mínimo | Alto | Medio |
| Diseño | Miles de opciones | Limitado | Limitado |
| Antideslizante | ✓ | ✗ | ✓ |
| Instalación | Rápida | Rápida | Lenta |
El adoquín individual puede resultar algo más duradero a muy largo plazo, pero su instalación es más lenta y costosa, y con el tiempo las piezas pueden separarse o permitir el crecimiento de malas hierbas entre juntas — algo que el hormigón impreso, al verterse como una losa continua, evita en la práctica.